El año pasado, hace unos meses, hace unas semanas, hace unos días, ayer, antes, ... Este año, este mes, esta semana, hoy, ahora,...Luego, mañana, la semana que viene, el mes que viene, el año que viene...
Sabemos lo que ocurrió antes, lo que está pasando ahora, pero desconocemos lo que vendrá... Cuando estábamos en el pasado, teníamos miedo por lo que ocurre ahora. En ese momento desconocemos si lo que va a pasar será bueno o malo, si nos dolerá o nos hará reir, si nos irá bien o por el contrario será la peor decisión de nuestras vidas...
Al pasar de pasado a presente, empezamos a darnos cuenta de que hicimos bien en arriesgarnos, de que las cosas pueden ir bien, de que tal vez no sea tan malo como pensábamos...Sin embargo, a pesar de estar en el presente, siempre estamos en el pasado de nuestro futuro...Suena un poco extraño, pero es así. No podemos tener la seguridad absoluta de nada, ya que tal vez toda esperanza se desvanezca un segundo despúes...
Vivimos condicionados por el futuro, siempre, en cada momento de nuestra vida... Planeamos como será el resto del día, lo que haré al día siguiente, etc. pero a los diez minutos puede que no sirvan de nada esos planes...
Vivir al día es una consigna muy bonita...Pero en un futuro, vivir el presente, como te habías planteado en el pasado, te puede pasar factura...
Pero yo siempre me digo lo mismo: Si no te arriesgas no pierdes, eso es cierto, pero tampoco ganas nada...